
Me pregunto que habra sido de la vida del chancho que se oye en el segundo 18 de la 3º pista del disco "Animals" de Pink Floyd.
Escucho (leo) sugerencias.
Transpiraciones y Otras Lluvias
verso1.
1. m. Palabra o conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia, o solo a cadencia. U. también en sentido colectivo, por contraposición a prosa. Comedia en verso.
2. m. Versículo de las Sagradas Escrituras.
3. m. coloq. Composición en verso. U. m. en pl.
1. m. verso griego o latino que tiene cabales todos sus pies.
1. m. verso de la poesía griega y latina, que consta de un dáctilo y un espondeo, y se usa generalmente en combinación con los sáficos, de tres de los cuales va precedido en cada una de las estrofas de que forma parte.
2. m. verso de la poesía española, que consta de cinco sílabas, la primera y la cuarta largas, y breves las demás, y tiene el mismo empleo que el adónico antiguo.
1. m. El que termina en palabra aguda.
1. m. verso de la poesía griega y latina, que se compone de un espondeo, o a veces de un yambo, de otro yambo, de una cesura y de los dáctilos. Otro verso del mismo nombre consta de dos dáctilos y dos troqueos.
1. m. El de catorce sílabas, dividido en dos hemistiquios.
1. m. Cada uno de los de igual clase, con que hablan o cantan a competencia y alternativamente los pastores que se introducen en algunas églogas, como en la tercera de Virgilio.
1. m. El que no se sujeta a una medida fija de sílabas.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de anapestos o análogos.
1. m. verso de la poesía griega y latina, que se compone de un espondeo, dos coriambos y un pirriquio. Se mide también contando un espondeo, un dáctilo, una cesura y otros dos dáctilos.
1. m. El asclepiadeo que acaba con dos dáctilos y consta además de un espondeo y dos coriambos, o sea de un espondeo, un dáctilo, otro espondeo y un anapesto.
1. m. verso asclepiadeo.
1. m. verso suelto.
1. m. verso de la poesía griega y latina, al que le falta una sílaba al fin, o en el cual es imperfecto alguno de los pies.
1. m. El que consta de coriambos.
1. m. El que consta de dáctilos.
1. m. El de doce sílabas, que consta de dos hemistiquios.
2. m. El que tiene más de ocho sílabas.
1. m. El de arte mayor, normalmente dodecasílabo, con dos hemistiquios, en cada uno de los cuales se da la combinación de dos sílabas átonas entre otras dos tónicas.
1. m. El de redondilla mayor o menor.
2. m. El que no pasa de ocho sílabas.
1. m. El que tiene suprimida o cortada la sílaba o sílabas que siguen a la última acentuada.
1. m. El de ocho sílabas u octosílabo.
1. m. El de seis sílabas o hexasílabo.
1. m. El latino cuyas dos últimas sílabas son iguales.
2. m. El que se emplea en el eco (‖ composición poética).
1. m. El que finaliza en voz esdrújula.
1. m. verso hexámetro que tiene espondeos en determinados lugares.
~ falecio, ~ faleucio, o ~ faleuco.
1. m. En la poesía griega y latina, verso endecasílabo que se compone de cinco pies. El primero espondeo, el segundo dáctilo, y troqueos los demás.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de tres pies, espondeos el primero y tercero, y dáctilo el segundo.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de tres pies, un espondeo y dos dáctilos. El primero es también a veces yambo o coreo.
1. m. El que en cada idioma se tiene por más a propósito para ser empleado en la poesía de esta clase; p. ej., en la lengua latina el hexámetro y en la española el endecasílabo.
1. m. En la poesía griega y latina, verso que consta de seis pies, cada uno de los cuatro primeros espondeo, o dáctilo, dáctilo el quinto, y el sexto espondeo.
1. m. Aquel en que hay hiatos.
1. m. verso latino usado en la Edad Media, cuyas sílabas finales forman consonancia con las últimas de su primer hemistiquio.
2. m. verso castellano con rima interior.
1. m. verso suelto.
2. m. El que no está sujeto a rima ni a metro fijo y determinado.
1. m. El que termina en palabra llana o grave.
1. m. verso agudo.
1. m. verso llano.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de un dáctilo o un espondeo, de otro dáctilo u otro espondeo, de una cesura, de dos dáctilos y de otra cesura. Se mide también contando después de los dos primeros pies un espondeo y dos anapestos.
1. m. verso esdrújulo.
1. m. El de cuatro sílabas cuando alterna con otros más largos.
1. m. En la poesía griega, verso en que cada palabra tiene una sílaba más que la precedente.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de once sílabas distribuidas en cinco pies, de los cuales son, por regla general, troqueos el primero y los dos últimos, espondeo el segundo, y dáctilo el tercero.
2. m. En la poesía española, verso que consta de once sílabas, como el griego y latino, y cuyos acentos métricos estriban en la cuarta y la octava. Es más cadencioso y tiene mayor semejanza con el sáfico antiguo cuando su primera sílaba es larga.
1. m. El que consta de seis pies, y especialmente el yámbico de esta medida.
1. m. pl. versos satíricos y obscenos inventados en la ciudad de Fescenio y que solían cantarse en la antigua Roma.
1. m. pl. Los dos versos que van unidos y aconsonantados, como los dos últimos de la octava.
1. m. El que no forma con otro rima perfecta ni imperfecta.
1. m. En la poesía latina, verso compuesto de tres pies, y también el compuesto de tres dipodias, o sea de seis pies, como el trímetro yámbico o senario.
1. m. En la poesía latina, verso que consta de siete pies, de los cuales los unos son troqueos y los demás espondeos o yambos, al arbitrio.
1. m. En la poesía griega y latina, verso en que entran yambos, o que se compone exclusivamente de ellos.
1. loc. verb. Tener fluidez, sonar bien al oído.

Excavación Número Dos.
Esquivando charcos, adoquines hirviendo, crucé. A mi izquierda un pájaro muerto cayó como una palta sobre un cura y lo mató. Nadie reclamó su ausencia.
Los neumáticos rebotaban sobre sus costillas ya deshechas; "¡pero que enchastre che!". Los conductores reclamando el rebacheo prometido en campaña, y el cura sin los ojos miraba, sin forma, olvidado junto al pájaro que aún conservaba algunas de sus plumas preferidas.
Las ratas una noche se apiadaron del pájaro (y del cura) y organizadas en un regimiento de alfombra negra cargaron los cuerpos muertos pero calientes, quemados por la cocción del asfalto de febrero.
A donde los llevaron no le sé, pero ese día en que las ratas limpiaron la ciudad, las Gaviotas derramaron desde el cielo una lluvia de jacarandá.
Sutura Número Tres.
Si prestaba atención podía escuchar a los brotes saliendo de la tierra y como ésta cedía frente al impulso decidido de la vida. Solté mi pluma, descansé la mano y me llené de esperma los pulmones. Un hilo verde ascendía agarrado al cielo causando un ruido cercano al silencio . Desde el agujero hondo abierto debajo de mi silla podía yo escuchar la lucha del mar en su intento por subir. Todos saben que nada puedo hacer cuando miro al mar. (subía, subiendo, subió).