Va
tus bolsas con problemas
también los mios tus tetas
prometen vida
toda ese agua
corriéndose dentro tuyo
es una sangre de algas y peces
un mar.
Miren nos
Miren nos no vernos
Midan nos en luces
que se prenden y se apagan
como un freno.
Una galera sin magia
ni palomas ni Magas
fue este amor.
Lo que quedó,
pedazo de foto, un pincel
mojado en ceniza y agua
para pintarse los ojos de gris.
El vacío deja siempre
olor a palo santo
y una palabra por la mitad.
Lo que quedó,
pedazo de foto, un pincel
mojado en ceniza y agua
para pintarse los ojos de gris.
El vació deja siempre
olor a palo santo
y una palabra por la mitad.
Lo que quedó,
pedazo de foto, un pincel
mojado en ceniz
Que genio que sos!!! " A quien no le agarra la sé??"
Un minuto de luz
es tarea
simplemente hacer sueños
soñarlos y hacerlos
mañanas claras
en el otoño
no todo se cae
Yo creo en vos
Yo creo en vos
Yo creo en vos
Y si no es París
puede ser acá.
Coge una hoja de la vereda
y ponla bajo tu lengua
y pedalea hacia el sol.
Indivisibilidades
a pluma quemada
a apéndice.
Los caminos cuando se dividen sueltan un olor
y esto esta comprobado científicamente.
¿Puede un camino dividirse?
No.
Se multiplica.
Siento color
a escalón de museo
a menta mojada.
Las personas cuando se dividen sueltan un color
y con él se pintan nuestras catedrales
¿Puede una persona dividirse?
¿Pueden las personas dividirse?
(Es aquí donde pondría yo el dibujo,
18/03/2009
Alegria en la tierra
y lo que no
por una bolsa de risas
un saco de colores
y un par de alas
que me lleven de paseo
por los pasillos de los cielos
en desvelo, ebrio de amor
esquivando luces
saludando golondrinas
en su marea migratoria
No pido ni mas ni menos,
o es que acaso no crees que sea posible
que un hombre vuele?
ja ja ja ja
je je je je
ji ji ji ji
jo jo jo jo
ju ju ju juntos
Y en pleno vuelo
un agujerito en mi bolsa de arpillera
desparrama como confites
las risas en la tierra
y los colores de mi saco
cobran vida y conciencia
apuntan al gris de las ciudades
las frustraciones
y se lanzan en su auxilio como flechas
Besos
risas
manos
labios
Les deseo hermanos
con toda la fuerza de mi corazón
que se les vuele la cabeza
bien alto, bien lejos
y comprueben de una vez por todas
que otra vida es posible.
"Sozinho" - Caetano Veloso (Peninha)
Eu fico imaginando nós dois
Eu fico ali sonhando acordado, juntando
O antes, o agora e o depois
Por que você me deixa tão solto?
Por que você não cola em mim?
Tô me sentindo muito sozinho!
Não sou nem quero ser o seu dono
É que um carinho às vezes cai bem
Eu tenho meus desejos e planos secretos
Só abro pra você mais ninguém
Por que você me esquece e some?
E se eu me interessar por alguém?
E se ela, de repente, me ganha?
Quando a gente gosta
É claro que a gente cuida
Fala que me ama
Só que é da boca pra fora
Ou você me engana
Ou não está madura
Onde está você agora?
Quando a gente gosta
É claro que a gente cuida
Fala que me ama
Só que é da boca pra fora
Ou você me engana
Ou não está madura
Onde está você agora?
Térmica
Caetano Veloso ni castañas de cajú.
Aquí el calor es una frazada
palmeando tu espalda en una plaza.
Es la paloma malhumorada y murguera
mojando sus axilas en el agua del cordón.
El verano en Buenos Aires tiene aire
de desierto, silencios y pobrecitos
que se han quedado buscándole la vuelta
a la vida bajo la tierra en el metró.
Pero bueno, Buenos Aires
con sus medias largas y el cigarro que quema
siempre te sorprende en una esquina
con esa mujer que no habías visto
entre la multitud de algún noviembre
abriendo sus calles,
enrollando sus toldos como pestañas
para que la veas venir de frente
con el sol de guradaespaldas.
El verano en Buenos Aires es un calor insoportable.
Abre tu mano y sueltalo
¿Puedes ver como se pierde entre las nubes?
¿Puedes escuchar las risas volar?
Y cuando el globo estalle en los cielos
la música nacerá en vapor de luz
las nubes formarán una ronda
y bailarán hasta que la luna llegue
y nos ponga a todos a dormir libres
en un silbido...
insomnio Residente
no te mueres por mí
no te mueres
a pesar de mis intentos
por borrarme del mundo
para que llores lágrimas de aloe
nunca por mí mueres
Dan ganas de rasparte
todo el cuerpecito
y convertir tu piel en cascarita
arrancarla con un pela papa
o con el lomo de un cuchillo
como se desescama un pescadito
no te mueres por mi?
pídeme que me quede
y no lo haré
dime que hundirás tus ojos
con dos zanahorias sino vuelvo
y volveré.
Empiezo a odiarte
necesitarte para odiarte de frente
cuando te pienso pienso
en un cerebro apretujado en una copa
un corazón de hueso
ó una maldad como de vela negra.
Quiero escribir tu espalda con un clavo
inhalar de humo de tu pezon quemado
hacerte tragar un miembro amputado
decirte que te amo pero que no te cojo
y a tus sueños juveniles ponerles un cerrojo
Permíteme decirte que te odio
con corazones prestados te odio
porque con el mío no alcanza
para honrarte con el odio que mereces
Buen día amor mío,
si amor, se ha hecho tarde
alcánzame la corbata roja y prepara
un desayuno bien rico
Que mi ángel ya se ha ido?
por suerte estas en todo
Bueno, me voy, dame un beso
deséame suerte
y no me extrañes.
Lluvias
Recuesto el oido sobre el suelo
oigo el río, el ruido del cielo
la lluvia brillando en gotas
migajas del pan de agua
chispas de plata
cayendo en la tierra descocida
como una puñado de dientes
suelto sobre el terso cuero
del Tambor de la Llamada.
La tierra lo bebe todo,
la lluvia entra en su piel
por sus poros como cráteres
ji
bes
sin
fon
dos
para cuidarla desde adentro
regando sus semillas-burbujas
y eferveciendo.
llu via llu via llu via
el afuera entrando adentro
porque gracias a Quiensabequién
no somos impermeables
(Una hormiga cuesta arriba
por las hojas verdes de un helecho
como en una selva intacta
me carga en su espalda de palito
por el verde mojado y verde del camino.)
Mutaciones
gota de agua naciendo de un poro.
Evaporaciones:
gota de agua partiendo al más allá.
Parece entonces
que para ese entonces,
es decir la instancia de mi muerte,
este saco de palabras y promesas
lucirá una cabellera de helechos
y piedritas por dientes
y si nos ponemos exigentes,
es decir si yo me pongo exigente,
desearía ya que estamos
un cambio de ojos por estrellas
un tucán en la nariz
y un cascabel que anuncie mi partida.
Evaporarse en vida es seguir apareciendo.
Nature
la caricia de la mano del arroyo
como un hijo que siente pero no sabe
el amor de su madre.
La génesis de la zarzamora
es la explicación de toda creación.
El agua siente
la presencia de la piedra rodando
como un hijo que siente pero no sabe
la muerte de su padre.
El nacimiento del cóndor
esconde la cura del cáncer de corazón.
Discordias
Un espiritista
Pero les das la espalda blanca
El espiritista
Costurerias
que une los retazos
de dos telas enemigas
es acercarlas (cocerlas)
para que se amiguen.
Y si reemplazamos las telas
por dos continentes enfrentados
y el hilo por amor
y tiramos de él
con la fuerza de una ola
se acercaran nuestras bocas
en un beso suturado
así el odio caerá por la grieta
medida en ecos y días negros
que nos supo separar.
Balanza podrida
ni el más pequeño movimiento con el dedo
para darme una caricia
hacerme sentir algo
No podés o no querés.
Yo tampoco quiero
la limosna del meñique
quiero oírte gritar
no balbucear un suspirito
eso que decís que sentís.
Una, dos, tres vueltas
y ahora mareado como estás
caminá por la cuerdita
y no te caigas amor
porque no podría vivir sin vos.
De nada sirve el amor
solo sentido y guardado
si no explota en colores
Quizás te sirva a vos,
como una invisible medicina
pero no a mi
que necesito escucharlo salir de tu cuerpo
en cualquiera de sus infinitas formas
(todas estruendosas).
Igualmente oigo el balbuceo
claro que lo oigo
pero no me gustan los susurros misteriosos
quiero volumen jugado
prefiero el mar al lago
el trigal al musgo
las estrellas a los bichos de luz.
¿Demasiado?
pintado a duras penas
sobre lienzo de escamas.
Una ronda de caníbales sin apetito
ofrendando el último muslo de la Tierra
a la Diosa de las Flores
para que baje y se lleve
en un remolino de pétalos
la tristeza de esos hombres
y la locura de sus colmillos.
Este re-verso
escrito con la pluma
de un Cóndor muerto.
Colibríes
me calman
lavan mi cabeza triste
las gotas reunidas
escamitas del cielo
despertando un sueño
crecen alas de mis ojos
(ahora son pájaros de marfil)
vuelan juntos en la noche verde
entre piruetas infantiles
otra mirada otro mundo es posible
pestañas barriendo el patio lunar
mis ojos volando libres como quise
llorando libres
garabateando estelas
como cometas
fuera de la maleza de mi cuerpo
ya no los veo
se han ido sin rumbo
espero que estén bien
que se conozcan con el sol
y las palomas de París
yo estaré bien,
ya no necesito ver
pues imagino, creo
tengo las manos
los dedos
un mapa de tu cara
y cuerdas paralelas
palabras salpicandome los oídos
con aristas de algún verso
el arroyo que nunca duerme
llena las cavidades de mi rostro
de agua y lluvias
Ojos colibrí.
Disco como pocos
Cadena
el porvenir huele
mal este amor
dhuele mal
huele a desierto crudo
a distancia abandonada
por nada en el mundo
recorrida
Una carta. Escrita
sobre papel mojado. Jugada
sobre paño helado.
No queremos esto
este olor a corazón
No quiero esto, amor
abandonado al sol
10
años, metros, gramos
contados con la mano.
Que pasa?
Ya se oyó, se fue
el último eco de una risa
el último eslabón de vosz
como un pájaro enfermo de sida
que se larga masticando
la última de las migas de tu cuerpo.
Existo.
Verso (Real Academia Española)
verso1.
1. m. Palabra o conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia, o solo a cadencia. U. también en sentido colectivo, por contraposición a prosa. Comedia en verso.
2. m. Versículo de las Sagradas Escrituras.
3. m. coloq. Composición en verso. U. m. en pl.
1. m. verso griego o latino que tiene cabales todos sus pies.
1. m. verso de la poesía griega y latina, que consta de un dáctilo y un espondeo, y se usa generalmente en combinación con los sáficos, de tres de los cuales va precedido en cada una de las estrofas de que forma parte.
2. m. verso de la poesía española, que consta de cinco sílabas, la primera y la cuarta largas, y breves las demás, y tiene el mismo empleo que el adónico antiguo.
1. m. El que termina en palabra aguda.
1. m. verso de la poesía griega y latina, que se compone de un espondeo, o a veces de un yambo, de otro yambo, de una cesura y de los dáctilos. Otro verso del mismo nombre consta de dos dáctilos y dos troqueos.
1. m. El de catorce sílabas, dividido en dos hemistiquios.
1. m. Cada uno de los de igual clase, con que hablan o cantan a competencia y alternativamente los pastores que se introducen en algunas églogas, como en la tercera de Virgilio.
1. m. El que no se sujeta a una medida fija de sílabas.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de anapestos o análogos.
1. m. verso de la poesía griega y latina, que se compone de un espondeo, dos coriambos y un pirriquio. Se mide también contando un espondeo, un dáctilo, una cesura y otros dos dáctilos.
1. m. El asclepiadeo que acaba con dos dáctilos y consta además de un espondeo y dos coriambos, o sea de un espondeo, un dáctilo, otro espondeo y un anapesto.
1. m. verso asclepiadeo.
1. m. verso suelto.
1. m. verso de la poesía griega y latina, al que le falta una sílaba al fin, o en el cual es imperfecto alguno de los pies.
1. m. El que consta de coriambos.
1. m. El que consta de dáctilos.
1. m. El de doce sílabas, que consta de dos hemistiquios.
2. m. El que tiene más de ocho sílabas.
1. m. El de arte mayor, normalmente dodecasílabo, con dos hemistiquios, en cada uno de los cuales se da la combinación de dos sílabas átonas entre otras dos tónicas.
1. m. El de redondilla mayor o menor.
2. m. El que no pasa de ocho sílabas.
1. m. El que tiene suprimida o cortada la sílaba o sílabas que siguen a la última acentuada.
1. m. El de ocho sílabas u octosílabo.
1. m. El de seis sílabas o hexasílabo.
1. m. El latino cuyas dos últimas sílabas son iguales.
2. m. El que se emplea en el eco (‖ composición poética).
1. m. El que finaliza en voz esdrújula.
1. m. verso hexámetro que tiene espondeos en determinados lugares.
~ falecio, ~ faleucio, o ~ faleuco.
1. m. En la poesía griega y latina, verso endecasílabo que se compone de cinco pies. El primero espondeo, el segundo dáctilo, y troqueos los demás.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de tres pies, espondeos el primero y tercero, y dáctilo el segundo.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de tres pies, un espondeo y dos dáctilos. El primero es también a veces yambo o coreo.
1. m. El que en cada idioma se tiene por más a propósito para ser empleado en la poesía de esta clase; p. ej., en la lengua latina el hexámetro y en la española el endecasílabo.
1. m. En la poesía griega y latina, verso que consta de seis pies, cada uno de los cuatro primeros espondeo, o dáctilo, dáctilo el quinto, y el sexto espondeo.
1. m. Aquel en que hay hiatos.
1. m. verso latino usado en la Edad Media, cuyas sílabas finales forman consonancia con las últimas de su primer hemistiquio.
2. m. verso castellano con rima interior.
1. m. verso suelto.
2. m. El que no está sujeto a rima ni a metro fijo y determinado.
1. m. El que termina en palabra llana o grave.
1. m. verso agudo.
1. m. verso llano.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de un dáctilo o un espondeo, de otro dáctilo u otro espondeo, de una cesura, de dos dáctilos y de otra cesura. Se mide también contando después de los dos primeros pies un espondeo y dos anapestos.
1. m. verso esdrújulo.
1. m. El de cuatro sílabas cuando alterna con otros más largos.
1. m. En la poesía griega, verso en que cada palabra tiene una sílaba más que la precedente.
1. m. En la poesía griega y latina, verso compuesto de once sílabas distribuidas en cinco pies, de los cuales son, por regla general, troqueos el primero y los dos últimos, espondeo el segundo, y dáctilo el tercero.
2. m. En la poesía española, verso que consta de once sílabas, como el griego y latino, y cuyos acentos métricos estriban en la cuarta y la octava. Es más cadencioso y tiene mayor semejanza con el sáfico antiguo cuando su primera sílaba es larga.
1. m. El que consta de seis pies, y especialmente el yámbico de esta medida.
1. m. pl. versos satíricos y obscenos inventados en la ciudad de Fescenio y que solían cantarse en la antigua Roma.
1. m. pl. Los dos versos que van unidos y aconsonantados, como los dos últimos de la octava.
1. m. El que no forma con otro rima perfecta ni imperfecta.
1. m. En la poesía latina, verso compuesto de tres pies, y también el compuesto de tres dipodias, o sea de seis pies, como el trímetro yámbico o senario.
1. m. En la poesía latina, verso que consta de siete pies, de los cuales los unos son troqueos y los demás espondeos o yambos, al arbitrio.
1. m. En la poesía griega y latina, verso en que entran yambos, o que se compone exclusivamente de ellos.
1. loc. verb. Tener fluidez, sonar bien al oído.
1. enla poesia latina, verso en el lo que se acentúa es el bardo, "Rock n´ Roll nenen"
2. un verso sin verso
All our yesterdays
¿De cuál de los que fui? ¿Del ginebrino
que trazó algún hexámetro latino
que los lustrales años han borrado?
¿Es de aquel niño que buscó en la entera
biblioteca del padre las puntuales
curvaturas del mapa y las ferales
formas que son el tigre y la pantera?
¿O de aquel otro que empujó una puerta
detrás de la que un hombre se moría
para siempre, y besó en el blanco día
la cara que va la cara muerta?
Soy los que ya no son. Inútilmente
soy en la tarde esa perdida gente.
Microscópica escena de un jardin cualquiera
en la intersección de dos pétalos
habrá sombra y un
escondite para bichos,
minutos de una siesta,
abrigo diminuto del tibio
perfume del verano.
Ahí,
entre el amarillo superpuesto
entre escamas vegetales
te espero vivito y sin prudencia
con un ramo de gotas rojas
y un sombrero que no rima
callado como el viento
mirando como miran
tus enormes ojos dibujados
hacia mi.
Bajo el toldo de la flores para siempre.
El capo del capó

- Abri el capó
- No puedo, esta atascado
- Trae la pinza que lo abrimos
- Todo por la fuerza vos
- La pico de loro no, la del mango rojo
- Pero vos que te crees, que soy tu pelotuda?
- Y ya que estas traeme el lubricante que de alguna manera lo vamos a abrir.
- La última vez dijiste lo mismo y te acordas en que termino eso.
- Pero esta vez me tengo fé.
sin titulo
El infierno
esa habitación
que media con el cielo.
Esa alfombra de jazmines
donde se degüellan chanchos
y se leen capítulos
con la luz de la mañana.
Es el infierno
una habitación de vidrio
donde te encierran doblado
donde no entras parado
ni muerto o acostado.
Un reloj que ralenta los minutos
un solo suspiro es la vida
el aire es el alma del fuego
bebes agua negra y cristalina.
Amanecer
ya no
lo creo
que haya
un cielo. "
Algún Fama retirado
se tomó
el trabajo
más degenerado
el de borrar
con el callo de su dedo
el horizonte popular
-dije que ya no creo que haya cielo.
Porque está en tu boca
un gran cielo en movimiento
salpicado en pájaros
y risas amarillas
Un cielo en celo
poniendolo todo
azul a su paso
tu esqueleto
Ya lo creo,
cuando despierto y veo
tu boca, ojos/pelo
moverse juntos
como arcos de violín
de donde asoma
el primer rayo
un halo explosivo
que te parte la boca
que aturde a mis ojos hasta el llanto
con su brillo de gema blanca
una erupción luminosa
creciendo de tu boca
como una cosquilla amplificada.
. . . .a m a n e c e . . . . . . . . . en . . . . . . . . . . s i l e n c i o . . .
por lo que todo se calla
aún lo que boca no tiene
se calla
cuando asoma
el Padre de la Luz
por tu garganta
y cuelga
como una campana
del arco blanco,
de tus dientes.





